EL JUICIO EN EL CIELO

Una señora cristiana fue acusada de no creer en Dios. Pero ella sí creía y amaba a Dios, no obstante tenía que probarlo en un juicio en el cielo. Ella consiguió un abogado para que la defendiera en la corte. El juicio se constituyó y ella asistió con su abogado.

Estaban Presentes:

1. Los Supervisores y ángeles del cielo

2. El diablo (El fiscal)

3. El acusado (La señora)

4. El abogado (El representante de la acusada)

Sitio: Algún lugar del Purgatorio

Asunto: La acusada, para probar su inocencia, tenía que probar la existencia de Dios. (Esto, mediante su defensor, el abogado).

Se Inicia el Juicio

Acto I - El abogado hace su presentación

- El Abogado:

Señores, en representación de mi cliente, es mi intención de dejar claro y probado ante ustedes, la existencia de Dios. Probar la existencia de Dios no es difícil. Basta observar la magnitud del universo, sus galaxias, estrellas, planetas y satélites. Cada uno de ellos moviéndose con una exactitud y precisión más allá de las consideraciones humanas. Sólo la existencia de Dios nos puede explicar tanta omnipotencia y perfección. El Universo, ilimitado en tamaño y tiempo, no lo puede crear ningún ser humano. Solo una fuerza superior, ilimitada, o sea... Dios, pudo crearlo. Por tanto, la existencia de Dios queda así comprobada.

- El Fiscal (diablo):

Muy interesante su exposición, señor abogado, pero no me convence usted. con su teoría del cosmos. La fuerza que usted llama ilimitada no necesariamente tiene que venir de Dios. ¿Podría darme otra prueba de la existencia de Dios que no sea esa?

- El Abogado:

Sí, señor fiscal. Como le dije es fácil. probar la existencia de Dios. Por ejemplo, observemos la naturaleza. Podemos ver a Dios en cada una de sus partes. Solamente Dios podría crear una flor, con su perfume y belleza. Solamente Dios puede crear la semilla, que genera el pequeño arbolito, el cual crece y se convierte en el árbol frondoso que nos dá sombra y frutos para comer. Solamente Dios puede crear y mantener el equilibrio de la existencia de toda nuestra naturaleza. Dios creó los mares, los ríos, las quebradas, el aire que respiramos, nos provee la atmósfera, dándonos el mejor ejemplo de lo que es la perfección, belleza y poder que solamente existen por la existencia de Dios.

- El Fiscal (diablo):

Oiga señor abogado, está usted muy equivocado y eso se lo probaré inmediatamente. Eso que dice no le dá derecho a establecer la existencia de Dios. Como usted sabe, yo soy el causante de los huracanes, de los temblores de tierra, y de todo el mal que existe en la humanidad, dando el mejor ejemplo de las fuerzads del mal y eso no prueba que yo soy Dios. Fíjese usted en ésto, mi querido abogado. ¿Acaso no soy yo el que gobierno prácticamente la humanidad en la actualidad? No soy el responsable de las drogas, del SIDA, de la criminalidad, de las guerras? Por tanto, usted está muy equivocado. Lo que señala no es una prueba real y verdadera de la existencia de Dios. Búsquese otra razón que pruebe, sin lugar a dudas, la existencia de Dios.

- El Abogado:

Muy bien señor diablo, le daré otra razón que sin duda lo prueba. Considere el milagro de la reproducción humana. Esto sólo puede ser ejecutado, o realizado

por la existencia y presencia de Dios. Otro ejemplo, pues bien, vea el proceso y la capacidad de pensar y razonar que tenemos los humanos. Fíjese usted señor fiscal, en la composición de cada célula de nuestro cuerpo viene ya programada por Dios las características de cada ser viviente. El amor existe por mediación divina de Dios, además, la felicidad, la cpmasión, la satisfacción, todo es producto de la comunión con Dios. Diariamente Dios nos dá pruebas inequívocas de su existencia en la creación del ser humano. Por tanto, lo siento amigo Fiscal, queda probada la existencia de Dios.

- El Fiscal (diablo):

Señor abogado, usted aparenta ser una persona muy hábil y lista, pero nada de lo que dice prueba la existencia de Dios. Usted definitivamente no me .ha podido probar convincentemente la existencia de Dios. Todos los aquí presentes saben que usted está tratando de probar lo imposible. ¿A que usted no puede traernos a Dios aquí como testigo? ¿ a que no lo puede hacer visible a toos nosotros? He visto que no hay forma en que pueda ganar este caso y sacar libre a su cliente. No obstante, puedo hacer un negocio con usted en el cual su cliente saldrá libre y usté podrá irse feliz y contento de ganar el caso. Sí señor Abogado, le daré la oportunidad de ganar su caso. Si usted me completa por lo menos cinco razones de peso que me prueben y demuestren, sin lugar a dudas, la existencia de Dios, usted gana el caso. Además, le doy el beneficio de aceptarle las tres razones que ya me ha dado, entre las cinco que le he pedido, para aceptar la existencia de Dios. Pero, si no puede producir las otras dos pruebas, o si desea ganar el caso de inmediato y sacar absuelta la señora, sólo tiene que entregarme su alma y no tendrá que probar nada y se sentirá tranquilo y feliz.

- El Abogado:

No señor Fiscal, perdóneme, déjeme pensar, creo que puedo proveer las otras dos. (El abogado piensa..., sigue pensando, pero ya está cansado...) Oiga señor fiscal, la verdad es que se me hace un poco difícil conseguir las otra dos razones. (El abogado sigue pensando y finalmente no consigue ninguna otra razón). Señor Fiscal, sólo he podido ofrecerle tres razones, pero se me hace difícil conseguir más. Creo que mejor acepto su proposición para terminar y ganar el caso para mi cliente, pues nunca he perdido un caso enla corte y no quiero perder éste.

- El diablo:

Pues hijo mío, con eso que dices te incorporo oficialmente en mi grupo de trabajo. Ya entenderás y sabrás por qué me dicen diablo.Creo que entenderás y comprenderás mejor mi existencia como diablo, que la existencia de Dios. Fíjate, infeliz, con cualquiera de las razones que ofreciste para la existencia de Dios era más que suficiente para que ganaras el caso. Te faltó la fe y seguiste buscando razones. Aún sin exponer ninguna razón hubieses podido ganar el caso, pues yo mismo conozco la existencia de Dios, pues me consta que Dios existe. El fue el que me sacó del Paraíso por mi maldad y pecados. Mi solicitud de que me dieras cinco razones para la existencia de Dios fue con el propósito de engañarte y hacerte perder el caso para ganarme tu alma, la cual es mía ahora. Debes entender que por algo me dicen diablo y por qué, los que no tienen fe y se rinden, viene a formar parte de mi gran equipo de trabajo. Recuerda... yo vivo de la maldad y del engaño.

 

ACTO II

MEDITACION:

- La acusada

(Pensamiento de la señora acusada, sentada y ya libre del cargo.) (Pensamiento de la señora acusada, sentada y pensativa, pero ya libre del cargo):

Pobre resultó mi abogado... lo perdí... aunque gané el caso. El no sabía que la existencia de Dios no requiere pruebas y menos para el diablo, sólo la Fe basta. Somos una creación de Dios... ¡Dios Sí existe!

Finalmente, a mi abogado se lo llevó el diablo..., pero a mí no, yo estoy y sigo con Dios.

 

Por: Samuel Laboy

 

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